“… Un gusto a sal inundó su paladar y lengua, y tuvo la clara visión de un mar gris y helado brotando a través de la niebla que rodeaba su conciencia. Incrustado en su más remota memoria, el mar gris y helado, sin orilla posible, se extendió y le invadió, taladrado por ensordecedores, cruelísimos gritos de gaviotas. Desde la última piel de su memoria, antes de que se borrara de ella, nuevamente lo reconoció”
Olvidado Rey Gudú, de Ana Mª Matute
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:)
aunque hace muucho tiempo que te sigo en la red, nunca te había comentado pero ahora creo que se presenta una ocasión especial: porfin tengo tu libro -que he devorado un par de veces este fin de semana -y me ha encantado.
quería felicitarte por ese talento tan personal que tienes :)
endavant, Kahlo!
Muchísimas gracias Ru, me hace muy feliz saberlo :)
Canichu te escribo pronto, siento el retraso.
un abrazo enorme